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martes, 20 de marzo de 2007

Punto y seguido

Desde hace un par de semanas, al levantarme cada lunes por la mañana (martes esta semana, por el festivo) lo hago con la sensación de comenzar un nuevo capítulo en mi vida. Sin embargo, hace tiempo que no hay grandes novedades.

Al levantarme y salir a correr tengo esa sensación rancia de revivir algo que hacía mucho tiempo que había dejado atrás, como si la costumbre de salir a correr fuese algo de muchos años atrás, cuando apenas tres días antes había estado corriendo por esas mismas aceras.

Algo parecido ocurre con el gimnasio: al preparar el macuto, me asalta la pereza, como si lo de ir al gimnasio fuese algo que tuviese superado desde hace tiempo. Sin embargo, con el paso de la mañana voy despertando de mi letargo y a media mañana apenas puedo esperar a salir e irme al gimnasio a hacer algo de ejercicio.

Pero con la piscina es diferente. Probablemente se deba a que a pesar de que el invierno no termina de marcharse, los días son cada vez más soleados, y tal vez por eso lo de ir a la piscina en lugar de ser algo cada vez más lejano sea algo que apetece cada vez más.

En cualquier caso, tal vez la sensación que tengo sea la premonición de que algo nuevo va a empezar, o una señal para comenzar algo nuevo. Sea como sea, estoy más que dispuesto a ello.

jueves, 15 de febrero de 2007

Equilibrio

Sin entrar en discusiones más complejas, podría decirse que en la naturaleza todo tiende a un equilibrio, a un estado estable, sostenible sin esfuerzos. Aunque a veces, un pequeño cambio produce una migración a otro estado de equilibrio que se mantenga por sí mismo.

Aplicado a personas, es aproximadamente la "ley del mínimo esfuerzo": mantener un estilo de vida con el que obtengamos el máximo de satisfacción y nos cueste lo mínimo mantener. Y también es aplicable lo de los cambios.

Es lo que me ha sucedido a mí... más o menos. Desde hace unos meses, y debido a un importante cambio, podría decirse que mi vida se alejó del "equilibrio" en el que estaba estancada, y migró hacia "esfuerzos mayores" y "satisfacciones mayores". Prueba de ello son algunas de las entradas de los últimos meses en este blog: cosas nuevas, intenciones, intentos, pruebas, etc.

Y al final, vuelta a lo de siempre. Ahora, otro pequeño cambio me hace volver a la casilla de salida. Cosas que se desmoronan (mi moral, por ejemplo), ideas que desaparecen, ilusiones que revelan la triste realidad, y la confianza en la gente, que tanto me ha costado conseguir, vuelve a ocultarse severamente herida tras un muro protector. Tantas viejas sensaciones, tan conocidas, están de regreso...

Todo a pesar de que ayer mismo aún andaba pensando en hacer alguna locura, y sin embargo, hoy me parece todo tan lejano... como si todo lo que fue diferente estos últimos meses hubiese ocurrido en un fin de semana irrepetible, de ésos que pasan como un relámpago, de los que se recuerdan como una monumental borrachera de sábado noche, mientras miras el reloj para descubrir que son las 9:05 del lunes por la mañana, a pesar de que tienes la sensación de llevar años enteros en el trabajo, y lo que queda...